Reforma para Unico
Reforma integral de clínica dental
Concebido como Estudio de Ortodoncia, Estética Dental y Medicina Estética, el proyecto se aleja de la imagen convencional de una clínica para crear una atmósfera acogedora y serena.
La intervención se articula en torno a un gran vacío central presidido por una escalera helicoidal, cuya geometría curva conecta las distintas plantas y se convierte en el elemento más reconocible del espacio. A su alrededor se organizan la recepción y el área de espera, definidas por volúmenes de mármol de contornos suaves. La presencia mineral del mármol se equilibra con la vegetación y la calidez de la madera, utilizada en estanterías, puertas y grandes estructuras de lamas verticales que integran almacenaje y accesos.
La iluminación natural, tamizada por cortinas, genera sombras cambiantes durante el día, mientras que por la noche una iluminación indirecta enfatiza techos, encuentros y recorridos.
Como contrapunto, un mosaico artesanal de gran formato de Cerámica Primitiva aporta textura, identidad y una dimensión atemporal. El resultado es un espacio funcional y cálido, pensado para cuidar tanto el cuerpo como la experiencia del cliente.
Cliente
- Unico
Tipo de proyecto
- Reforma integral de clínica dental y estética
Localización
- Elda (Alicante)
Año de finalización
- 2026
Arquitectura y dirección de obra
- Pablo Muñoz Payá Arquitectos
Diseño Interior
- Pablo Muñoz Payá Arquitectos
Equipo de proyecto
- María Deltell Ortega
- Pablo Marcos Vila
Fotografía
- David Zarzoso
Superficie construida
- Planta baja: 140 m2
- Entreplanta: 90 m2
El proyecto plantea una nueva manera de entender los espacios destinados al cuidado. Concebido como Estudio de Ortodoncia, Estética Dental y Medicina Estética, el local se aleja de la imagen convencional de una clínica para construir una atmósfera serena, cálida y acogedora.
La intervención se organiza en torno a un gran vacío central presidido por una escalera helicoidal. Su geometría curva articula las distintas plantas y se convierte en el elemento más reconocible del espacio. Más que una pieza funcional, la escalera se entiende como una escultura: un volumen continuo que cambia según el punto de vista, recoge la luz natural y aporta movimiento al interior.
En torno a ella se disponen la recepción y las áreas de espera, resueltas mediante volúmenes de mármol de contornos suaves. Mostradores, jardineras y bancos integrados forman parte de una misma composición, evitando límites rígidos y favoreciendo una circulación fluida. La presencia mineral del mármol aporta solidez, precisión y permanencia, mientras que la vegetación introduce una dimensión más natural y cercana.
La madera reviste los paramentos, conforma estanterías y puertas, y construye grandes estructuras de lamas verticales. Estas piezas permiten separar espacios sin aislarlos completamente, filtran la luz y generan distintos grados de privacidad. Su modulación aporta ritmo y orden, al tiempo que integra almacenaje, accesos e instalaciones dentro de un lenguaje común. Frente al carácter frío asociado a los entornos sanitarios, la madera introduce calidez, textura y una sensación más doméstica, de hogar y calma.
Las líneas rectas de la carpintería conviven con una sucesión de formas curvas presentes en la escalera, los cerramientos, los bancos y el mobiliario fijo. Esta combinación permite diferenciar las áreas clínicas, proyectadas desde la funcionalidad, la higiene y la precisión, de las zonas de acogida y descanso, donde las geometrías envolventes suavizan la experiencia del paciente.
La iluminación es otro de los elementos esenciales del proyecto. Durante el día, las cortinas tamizan la entrada de luz natural y proyectan sombras cambiantes sobre los paramentos y la escalera. Por la noche, una iluminación indirecta recorre techos, planos curvos y encuentros entre materiales, señalando los accesos y acompañando el desplazamiento dentro del local.
Como contrapunto a la precisión del mármol y la madera, se incorpora un mosaico artesanal de cerámica de gran tamaño creado por Cerámica Primitiva acompañando a los frontales de los gabinetes. Sus figuras, texturas e irregularidades aportan una dimensión manual y simbólica al interior, reforzando la identidad del espacio y vinculando la contemporaneidad del proyecto con una idea más atemporal de belleza.
La gama cromática, basada en tonos arena, piedra, marfil y madera natural, unifica el conjunto. El resultado es un espacio funcional y preciso, pero también sereno y acogedor, donde materiales naturales, luz y geometrías orgánicas construyen una arquitectura pensada para cuidar tanto el cuerpo como la experiencia de quienes la recorren.